martes, 14 de octubre de 2008

Lo que no conoces de mí.


Ese arbol que fue plantado a finales de hace algunos años,
ha conservado mi razón, quien me tiene cuando no me encuentro,
no he buscado a el salida alguna.

Se abre la puerta a las hojas amarillas que me abrazan y alimentan de recuerdos,
de lo que añoro, nadie te conoce tanto como yo, nada me conoce tanto como tú.
Como oro que se funde con mis pasos, me recibes con pasión, para que me entregue, y así, te llenas de satisfacción.

Tu tronco es como mi habitación, donde me recuesto, no tengo miedo de cruzar,
para encontrarte.
En tu raíz estan mis dichas, ahí he dejado cualquier indicio de agonía,
eres como un puente y lo llevas todo a la tierra, donde se recicla, somos tan nuestros.

Me elevas sobre tus ramas y me diriges al cielo, te abrazo con cada celula que integra mi piel,
te abrazo con lo abstracto de mi alma, Eres un portal hacia lo que me pierdo.
¿ y la cabaña?, esa ya nos ha quedado de sobra, tu sabes que mi vida esta en tu sombra.

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